HAY QUE DEFENDER LA HISTORIA!!!!
Me he quedado absolutamente pasmada al contemplar con horror como se ha tergivesado el contenido de la historia de mi amado país, pero sobre todo de mi ciudad natal Guayaquil, a pesar de todo nunca se me llego a ocurrir que el propio alcalde Nebot se prestase para estas vegaciones a la historia patria.
Hago un llamado a todos los PADRES de nuestra ciudad a prestar mucha atencion a lo que leen sus hijos, no se puede EDUCAR a los niños con una version tan falsa de nuestra historia.
Ojalá estemos (por que somos muchos ya, demasiados diria yo) equivocados.
Lean este link: http://www.ecuadorinmediat
Aquí encontrarán un texto super largo en el que un historiador quiteño denuncia la publicación del libro "Historia de Guayaquil" porque es ofensivo hacia la ciudad de Quito. Más allá de eso y muchisimo más importante son las cosas que ese libro cuenta como ciertas y verdaderas atropellando la historia.
Leanlo todo. pero dice cosas como que Abdón Calderón llevaba la bandera guayaquileña en las faldas del pichincha. Que Bolívar odiaba a Guayaquil. Que Guayaquil poco y mas ha sido el libertador de todo America! ( si es que solo les falta ponerse el titulo de "libertadores de America y ejemplo mundial de liberacion"... que, ademas, ya no me pareceria raro).
pero mas importante que ello:
SE CAMBIA LA HISTORIA DEL 15 de NOVIEMBRE!
(para quien no sepa la masacre de trabajadores)
Según la “historia” que comentamos, esa “primera gran huelga general de los trabajadores” (p. 77) fue obra de que, junto al descontento, aparecieran las influencias de la “novelería izquierdista proveniente de la Unión Soviética”. Por entonces había aparecido la “Confederación Obrera del Guayas” y la “situación fue aprovechada por los politiqueros para intentar poner fin al gobierno constitucional del Dr. Tamayo y de esa manera alcanzar el poder” (p.77); la situación hizo crisis, “parecía que todo Guayaquil no se componía más que de masas proletarias” (p. 78), pero “lamentablemente, mezclados entre los trabajadores hizo también su aparición un gran número de delincuentes y anarquistas criollos que, enceguecidos por las noticias de la revolución rusa, intentaron desarmar a las fuerzas policiales, apostadas por obvia precaución en diversos lugares de la ciudad” (p. 78); vinieron “las incitaciones para asaltar los almacenes” y se inició “un desenfrenado saqueo” que obligó a la policía a disparar, primero al aire y “luego al cuerpo de los asaltantes” (p. 78). Así es que ese 15 de noviembre, “el ejército y la policía reprimieron violentamente las acciones vandálicas y de saqueo que se ocultaban tras la manifestación popular” (p. 78). En el libro se recuerda que el guayaquileño Joaquín Gallegos Lara escribió su novela “Las Cruces Sobre el Agua”, pero que “en definitiva no es nada más que eso, una novela de denuncia social y política que no refleja totalmente la realidad histórica de ese día” (p. 78). Si ni Gallegos Lara convence, allí están las obras de Elías Muñoz, un historiador guayaquileño del movimiento obrero ecuatoriano, que trató documentadamente sobre la matanza obrera del 15 de noviembre. Y están las obras, testimonios y documentos de una serie de investigadores. Pero se ha preferido la versión “oficial” que a su tiempo dio el propio gobierno oligárquico de José Luis Tamayo.
LA REVOLUCIÓN JULIANA!!!
Otra referencia tangencial es la que se hace sobre la Revolución Juliana de 1925. Ella, se escribe, también fue fruto de dos causas: una, la confabulación de militares y políticos que, con el pretexto de combatir al gobierno de Gonzalo S. Córdova tenía, en realidad, “el oscuro propósito de acabar con la hegemonía política y económica de Guayaquil” (ps. 78-79); y otra, el “resentimiento” de Luis Napoleón Dillon con la banca guayaquileña y especialmente con Francisco Urbina Jado, debido a que se le impidió el negocio de sus propios billetes hipotecarios (p. 79). Así es que el “golpe artero” juliano (p. 79) “tuvo como objetivo principal destruir a la banca guayaquileña”.
Hay que imaginar que esta es una interpretación que dejará boquiabiertos a todos los investigadores nacionales que han escrito sobre el tema, a todos los extranjeros que se ocuparon de la Misión Kemmerer en el Ecuador y a cualquier persona de buen juicio. Porque la Revolución Juliana fue una importante transformación en el devenir histórico del país. Gracias a ella se liberó al Estado de la influencia y dependencia que mantuvo frente a las oligarquías regionales, se puso en orden las finanzas y con sentido nacional, se cortaron los abusos de la poderosa banca de la época y se incorporó la misión social del Estado, para atender derechos laborales, seguridad social y mejoramiento de las condiciones de vida en el país.
finalmente el libro llega hasta la actualidad
Los autores dicen que el 24 de enero de 2008 “más de 350.000 ciudadanos” se volcaron a la avenida Nueve de Octubre, en “la más grande concentración en la historia del Ecuador”, que “unió a todos los guayaquileños en defensa de su ciudad”. Ante esa muchedumbre dio su discurso el alcalde Nebot. La marcha “fue la primera manifestación de protesta al gobierno de Correa y marcó el principio de la lucha para defender la autonomía, las rentas para municipios, universidades y todas las acciones que impiden el desarrollo de la ciudad y del país. Guayaquil se puso en marcha y nada, ni nadie, la podrá detener” (ps. 137-138).
Hay que ver que desde hace varios años, bajo el manto de una supuesta renovación de conceptos y visiones, se difunden obras y artículos de un puñado de escritores guayaquileños que incursionan en el campo de la historia. Ellos han alterado las interpretaciones sobre la historia ecuatoriana y han rebuscado fundamentos para sostener la idea de que existe un tipo de historia guayaquileña “diferente”, en la que el autonomismo y el deseo de libertad e independencia han sido, en todo tiempo, los ejes de la trayectoria de la ciudad. Desde su visión, no hay, en todo el Ecuador, otra comunidad social más libertaria que la guayaquileña. Y todo aquel que se atreva a contradecir su interpretación historiográfica queda descalificado como un anti-guayaquileño. El libro de Hoyos-Avilés parece coincidir con estas “modernas” renovaciones historiográficas.
Independientemente de mi posición política, cada ser humano tiene derecho a decidir libre y concientemente a quien apoya o a que partido politico sigue, cosa que no es posible si se te enseña desde un texto obviamente partidizado, por que seamos honestos: ¿No es ésta una posición política evidente que se superpone a cualquier análisis histórico?
Cualquiera con una pisca de sentido comun sabe que la respuesta inmediata es "por supuesto que lo es!" pero ademas ¿como en nuestro sano juicio podemos permitir que semejante cosa ocurra?
Si lo ves, DENUNCIALO!
Nadie merece vivir en la mentira, los niños mucho menos que los adultos.
see ya
Scully
17:59 | | 0 Comments
Un primer paso!
Aun a pesar de todo, nos queda la duda de i confiar o no n Obama... pero cabe recalcar que hasta qu estmos seguros el puede empezar a hacer meritos... despues de odo algo es algo:
Barack Obama mandó cerrar del centro de detención de Guantanamo
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó este jueves, en su segundo día de gobierno, un decreto que ordena el cierre del centro de detención en la bahía de Guantánamo en un plazo de un año.
Obama firmó el decreto rodeado por militares y funcionarios de su gobierno en la oficina Oval de la Casa Blanca, tras una reunión en la que se discutió sobre los métodos de interrogatorio y la política de detención de los sospechosos de terrorismo.
El presidente también decretó el cumplimiento de la Convención de Ginebra sobre prisioneros de guerra.
Con estos decretos y otros dos firmados en la misma ocasión por el mandatario norteamericano, "el mensaje que enviamos al mundo es que Estados Unidos tiene la intención de continuar el combate entablado contra la violencia y el terrorismo, que lo haremos con vigilancia, que lo haremos con eficiencia y que lo haremos respetando nuestros valores y nuestros ideales", dijo.
Los estadounidenses saben, "como dije en mi investidura, que no perpetuaremos el falso dilema entre nuestra seguridad y nuestros ideales", dijo Obama.
estaremos pendientes....
see ya
Scully
11:49 | Etiquetas: Barack Obama, Guantanamo | 0 Comments
No podremos olvidarlo jamas!
A veces ocurren cosas inesperadas, cosas que de alguna u otra manera hacen que dejemos de lado ciertas acciones, pero hay acciones y ACCIONES... definitivamente hay algunas que no importa que, no DEBEMOS olvidar, para eso un articulo que me llego de por alli....
No estoy de acuerdo con el final, no me parece HUMANO ser feliz por la muerte de alguien, pero tampoco puedo estar triste, no por quien irrespeto los derechos humanos de los otros; aun asi entiendo la pena que pueden llevar sus familiares por que como sabiamente versa la cancion "amor y Control" de Ruben Blades:
"a pesar de los problemas, familia es familia y cariño es cariño"
espero que sus allegado puedan encontrar la fuerza para superar los vacios que deja la perdida de un familiar, y asi mismo espero que quienes luchamos dia a dia por un mundo mas justo no olvidemos lo que fue, ni lo que nos hizo, por que hay que ser honestos: un atentado a los derechos humanos de una persona, es un atentado a toda la humanidad en si. Que nustra memoria sea fuerte para que no permitamos que ningun otro intente siquiera seguir sus pasos.
“Es el beso del adios, perro”
Por Dax Toscano
“Es el beso del adiós, perro” le grito Muntadhar al-Zeidi, periodista de 28 años de la cadena de televisión Al Bagdadia a W. Bush, al tiempo que le arrojaba unos zapatos en una rueda de prensa sostenida conjuntamente con el primer ministro iraquí Nuri al Maliki. Inmediatamente al-Zeide fue detenido por miembros de la seguridad de ese país y agentes del servicio secreto de los EE.UU. Tanto su familia como sus compañeros de trabajo han manifestado preocupación por lo que pueda ocurrirle. Muntadhar al-Zeidi podría enfrentar penas de dos años de prisión si se lo acusa por insultos a un jefe de Estado extranjero de visita en Irak o, señalan algunos abogados, de hasta quince años si se le inculpa por intento de homicidio a un jefe de Estado. Todo es posible bajo la presencia del odioso invasor norteamericano. Lo cierto es que la reacción de al-Zeidi no es más que la expresión de odio, desprecio y rechazo de un amplio sector del pueblo iraquí contra el ocupante que ha causado la muerte de millones de personas, la destrucción del país y el saqueo de sus recursos. Con valentía al-Zeidi le increpó a Bush: “Esto es por las viudas, los huérfanos y todos los muertos en Irak”.
Los medios, ansiosos del espectáculo, han puesto relevancia en el hecho del lanzamiento de los zapatos, pero no en su verdadero significado: el rechazo a la prepotencia imperialista hoy representada por la figura de un psicópata como W. Bush, nefasto personaje de la historia, despreciado no sólo por el pueblo iraquí, sino por los pueblos del mundo entero, incluidos las y los estadounidenses.
Qué gusto da ver como hay personas dignas que se enfrentan a los poderosos y no sólo seres rastreros y serviles con el poder. La lección y enseñanza que deja al-Zeidi es la de la dignidad frente a quienes, con cinismo, pretenden burlarse de las desgracias que han provocado contra los pueblos.
Pero en la viña del señor, encontramos también las otras especies. Son esas personas que, como Marx señalara, “asumen deliberada y gozosamente su destino de criados, de siervos, de rastreros que se humillan y se arrastran ante el poder, que carecen de autoestima, orgullo y dignidad”. Iñaki Gil de San Vicente dice que “estos seres siempre deambulan por la vida buscando agradar al amo, para recibir una palmadita o una migaja”. Así actúa la organización Reporteros Sin Fronteras al señalar con cinismo sobre la reacción de al-Zeidi: “No aprobamos esa forma de comportamiento como medio para expresar una opinión, o una convicción pensada. La relajación con que George W. Bush comentó el incidente debe, a fortiori, impulsar a las autoridades iraquíes a la clemencia”. Para ellos el personaje equilibrado, el verdadero defensor de la libertad es Bush.
Dentro de esa especie se hallan politiqueros de todo tipo, intelectuales pusilánimes y periodistas serviles. Todos estos tienen como objetivo tergiversar, ocultar y falsear la realidad.
Dice Santiago Alba Rico que “la catástrofe es, sobre todo, el imperio del olvido”.
Esa es la tarea propuesta por y para muchos opinadores, políticos profesionales y periodistas relacionados, directa o indirectamente, con las empresas mediáticas. Su objetivo fundamental es lograr que las personas no recuerden, que no tengan memoria sobre su propia realidad, para lo cual utilizan cualquier mecanismo de manipulación. Para ello ponen de relieve las creencias por sobre el pensamiento, la aceptación pasiva de lo establecido por sobre la crítica, el cuestionamiento y la problematización. No les interesa, en definitiva, que las personas tengan las herramientas necesarias para comprender y transformar la realidad. Los procesos sociales no se estudiados en su totalidad, sino en forma fragmentada; claro está, cuando algo se los estudia.
El tratamiento de la enfermedad y muerte del ex presidente ecuatoriano León Febres Cordero, líder del Partido Social Cristiano y representante de la oligarquía ecuatoriana, sucedida el día 15 de diciembre de 2008, a las 16 horas 30 minutos, demuestra que a algunos de los personajes señalados no les interesa que el pueblo ecuatoriano tenga un conocimiento profundo de los hechos. Más importante es lo anecdótico, lo que no es esencial.
La información proporcionada tiende a evitar la comprensión de los procesos y del papel que juegan determinados personajes en circunstancias históricas sociales específicas. Estos aparecen como los verdaderos hacedores de la historia, los conductores y guías que tan solo con sus acciones son los que determinan el rumbo de los pueblos en sentido positivo o negativo. Los medios contribuyen así a la formación de los mitos, de los personajes mesiánicos o de los amados u odiados gobernantes.
Esta es una de las razones que permite explicar cómo, a pesar de haber sido uno de los representantes de los intereses de la oligarquía ecuatoriana, de ser uno de los responsables de la debacle económica y social del pueblo ecuatoriano, de haber manejado el país como su hacienda, mucha gente de los sectores populares, principalmente en la ciudad de Guayaquil, profesó y profesa admiración y cariño por el líder socialcristiano. Los procesos de alienación son muy fuertes en esos sectores que no tienen conciencia de clase.
Fueron los medios los que siempre resaltaron, sin ninguna crítica, el estilo machista y grotesco de Febres Cordero cuando hablaba frente al público en las tarimas. “¡Adiós a un líder que nunca se ahuevó!” dice un titular del periódico Extra, un tabloide dedicado a la crónica roja. León Febres Cordero fue el macho, el hombre bien parado, el que no se ahuevaba a nada, el que si tenía huevos. León actuaba como un matón, como un cowboy, lo que lo hizo ser amado por unos y odiado por otros. Agustín Cueva, sociólogo ecuatoriano ya fallecido, cita a Ramiro Rivadeneira, autor del libro “El pensamiento de León Febres Cordero” donde se leen las profundas ideas de este personaje: “ ‘Mi vida es pública, como pública es la de una ramera’… ‘La pistola, mi mejor amigo. No me pide nada, no come y siempre está lista’.” Febres Cordero también diría: “Ronald Reagan y yo tenemos el espíritu de cowboys”.
Pero para sus seguidores, sus partidarios ideológicos enquistados en todos los ámbitos de la vida del país, Febres Cordero, a pesar de todos sus defectos y acciones negativas, fue un hombre justo, un gran empresario y administrador. ¡Un verdadero patriota! La municipalidad de Guayaquil en un comunicado de prensa expresa que la muerte del ex mandatario y ex alcalde la ciudad “constituye una irreparable e irremediable pérdida, que ensombrece el quehacer nacional”. El municipio porteño se apresta a realizar obras, monumentos, plazas en su honor.
Los medios se encargan constantemente de fabricar la idea de que los capitalistas y sus representantes son seres ejemplares para el resto de la población. Obviamente no podían dejar de señalar que Febres Cordero fue un gran amante del deporte y la naturaleza, sobre todo de los caballos de paso, un buen padre de familia y tantas cosas nobles más. León Febres Cordero, “madera de guerrero”, será exaltado como el modelo de lo que un guayaquileño debe ser.
Frente a las terribles alcaldías que antecedieron a su gestión en la ciudad de Guayaquil, Febres Cordero, que mejoró la imagen de la urbe e hizo diversas obras, se erigió como el salvador de una urbe a la que los ex ediles la habían sumido en la basura, en el caos, en la destrucción. Y por supuesto, los medios estaban prestos a resaltar esa gestión. Lo que no se dijo o de lo que se habló en forma muy somera es que las obras realizadas en Guayaquil fueron hechas con los recursos de todos los ecuatorianos que contribuyeron con sus impuestos para la realización de las mismas y, además, que detrás de ello también hubo negocios muy rentables para algunos amigos y familiares de Febres Cordero a través de la Fundación Malecón 2000, creada en el año 1996 bajo su administración edilicia.
Durante el gobierno de Febres Cordero se produjo la violación sistemática, planificada de los derechos humanos. Con el pretexto de combatir al terrorismo se persiguió, se encarceló, se torturó, se asesinó, se censuró a todos aquellos que se opusieron a su nefasto régimen.
Son de triste recordación los diversos centros de detención y tortura, como fueron las cárceles del desaparecido Servicio de Investigación Criminal de la policía, donde se llevaron a cabo prácticas crueles contra las y los detenidos al estilo de las dictaduras fascistas del cono sur. Las fuerzas armadas y la policía nacional fueron asesoradas por instructores norteamericanos, taiwaneses e israelitas que les prepararon en la aplicación de técnicas de tortura y de diversos mecanismos de represión con el propósito de garantizar y defender el orden interno, evitar la conmoción e impedir que los revoltosos, subversivos y terroristas, es decir los movimientos revolucionarios, las organizaciones sociales de izquierda, desestabilicen el orden impuesto por la oligarquía vende patria. Todo en nombre de la Ley de Seguridad Nacional.
Estos aparatos represivos recibieron el respaldo absoluto del gobierno de reconstrucción nacional a través de sus ministros de gobierno y defensa como fueron Luis Robles Plaza, Heinz Moeller y Luis Piñeiros, responsables conjuntamente con Febres Cordero de los crímenes perpetrados. Jaime Nebot Saadi, actual alcalde de Guayaquil, en ese entonces gobernador de la ciudad, también estuvo implicado en esas actividades represivas. El gobierno de León Febres Cordero contrató a un asesor israelí en seguridad de nombre Ran Gazit, al que pagaron 150.000 dólares para luchar contra lo que definieron, a través de una campaña de propaganda muy bien estructurada, como terrorismo.
Los medios contribuyeron a crear una situación de sicosis colectiva, de miedo en la población hacia las organizaciones revolucionarias, principalmente contra el movimiento Alfaro Vive Carajo. Las acciones realizadas por esta organización recibieron un tratamiento especial por los medios cuyo propósito era el de generar rechazo en la población frente a las mismas, criminalizar en forma absoluta al movimiento y presentar a sus integrantes como vulgares delincuentes. El dilema que se puso fue: “Ecuador ¿otra Colombia o una isla de paz?”. Todo ello sirvió para justificar y tergiversar muchas veces la causa de los asesinatos, de los crímenes perpetrados por el despótico gobierno de León Febres Cordero. En varias ocasiones se montaron operativos falsos para luego presentar como muertos en combate a militantes de las organizaciones armadas que habían sido capturados, torturados y asesinados con anterioridad. El corrupto Secretario de la Administración, Joffre Torbay decía: “A los subversivos hay que matarlos como al pavo, la víspera”.
Eduardo Tamayo indica como Joffre Torbay huyó del país con la ayuda del gobierno una vez que fue sindicado por corrupción en la compra de 350 carros recolectores de basura a la empresa mexicana DINA, transacción por la que se llegó a pagar un sobreprecio de 7 mil dólares por cada uno de los vehículos.
Algunos jóvenes como los hermanos Restrepo, Consuelo Benavides, Arturo Jarrín Jarrín, Fausto Basantes, fueron torturados y asesinados por los organismos de seguridad del Estado.
Febres Cordero llegó a la presidencia en 1984. “¡Juro ante Dios y ante la Patria, que jamás os traicionaré!” fue la frase que utilizó cuando se posesionó como presidente. Su lema de campaña: Pan, techo y empleo, había convencido a la gente más pobre en el país, que le daría su apoyo en las urnas.
Con su gobierno se dio inicio a la aplicación abierta del modelo neoliberal en el Ecuador.
El presidente electo, fiel a su clase, profundizó el proceso de sucretización iniciado en el gobierno del democratacristiano Oswaldo Hurtado (mecanismo por el cual la deuda externa privada la asumió el Estado ecuatoriano que debía pagar en dólares a los acreedores internacionales, mientras los empresarios endeudados debían pagarle al Estado en sucres) a favor de los empresarios privados a quienes amplió el plazo de pago hasta siete años y el período de gracia hasta un año y medio con una tasa de interés congelada del 16%, cuando las tasas comerciales estaban por encima del 28% y a un tipo de cambio fijado en 46,6 sucres por dólar.
Durante el gobierno de Febres Cordero se desincautaron las divisas medida que beneficio a los exportadores, los mismos que fijarían los precios del dólar a su conveniencia. Asimismo se permitió a los banqueros el establecimiento de las tasas de interés.
Supeditado al FMI y al Banco Mundial, el régimen aplicaría a raja tabla las medidas dispuestas por estos organismos usureros internacionales. Se eliminaron los subsidios a los precios de los combustibles, se elevaron las tarifas de la energía eléctrica. Los niveles de los salarios reales bajaron considerablemente. De igual manera se inició el proceso de privatización de algunas empresas del sector estatal. Los recursos naturales se entregaron a manos de las empresas transnacionales. El proceso de endeudamiento externo fue más agresivo. Agustín Cueva dice que “la deuda externa de cada ciudadano del país se acrecentó en alrededor del 40%”.
León Febres Cordero fue uno de los mandatarios preferidos del gobernante norteamericano Ronald Reagan quien fuera responsable del fortalecimiento del bloqueo económico contra Cuba, la invasión militar a Granada, la guerra sucia contra los pueblos de Latinoamérica, la agresión contra Nicaragua por medio de un ejército de mercenarios sostenidos con los dineros provenientes del negocio del narcotráfico. Febres Cordero, bajo las órdenes del imperialismo rompió relaciones con Nicaragua cuando el FSLN se encontraba en el poder y Washington tenía como uno de sus objetivos aislar a esa nación centroamericana.
Esos son los hechos que el pueblo ecuatoriano no puede olvidar.
Cuando el nieto del general Carlos Prats González, asesinado en Buenos Aires por órdenes de Pinochet, escupió en el féretro del tirano, se efectuó un acto de justicia para con todas las víctimas torturadas y asesinadas por la dictadura fascista.
Ojalá pudiera lanzarse un par de zapatos a toda esa rancia oligarquía que hoy acompañará al cadáver de Febres Cordero y, tal vez, algún familiar de esos cientos de jóvenes perseguidos o asesinados bajo su odioso régimen pudiera acercarse a su féretro y escupirle. Sería una forma legítima de rechazo a un hombre que ejerció un poder omnímodo, por lo cual se le llegó a considerar como “el dueño del país”.
Para quien escribe este trabajo, como dijera Mario Benedetti al publicar tras la muerte de Ronald Reagan un poema escrito en 1963, titulado “Obituario con hurras”: hoy hay que festejar porque ha muerto el crápula, el monstruo prócer, en fin, otro cretino, otro muerto de mierda.
Y al igual que a Bush hay que decirle: “Es el beso del adiós, perro”
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Scully
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